La arcilla polimérica es un material flexible y ligero. Se caracterizan por su versatilidad, para hacer multitud de creaciones. Es ideal para crear joyería artesanal.
Es un material muy cómodo y al pesar poco permite llevar diseños grandes todo el día sin molestias.
Cada pieza es única ya que es producida a menudo modelada a mano sin moldes una a una, o en pequeñas series con cortadores.
Permiten gran variedad de texturas, estampados, efectos marmoleados o formas geométricas y orgánicas. También pueden ser pintadas tanto antes de hornear como después, según el material que se vaya a utilizar para ello.
Al hornearse, el material endurece y se vuelve duradero y flexible, resistente a caídas.
Cuidados de las joyas de arcilla
- Limpieza: En un recipiente pequeñito pon un poquito de agua tibia o fría con jabón neutro. Moja unos bastoncillos en la mezcla retirando el exceso de agua y frota en la zona donde esté manchado. También puedes utilizar toallitas de bebé de pieles sensibles para cuando tengas más prisa.
- Almacenamiento: Guárdalas en un lugar seco y protegido de la luz solar directa para evitar decoloración y fragilidad. Al ser posible en bolsitas o fundas separados de otras joyas para evitar arañazos.
- Evitar químicos: Aplícate siempre las cremas, otros cosméticos y perfumes antes de ponerte las joyas y espera a q seque. No utilices productos de limpieza agresivos, acetona o perfumes directamente sobre la pieza.
- Manipulación: Aunque la arcilla es flexible, evita forzarla para prevenir roturas en piezas finas.